En 1931, Trude Petri diseñó la colección URBINO. Su claridad y estética, fruto de una eliminación sistemática de elementos, se inspiran en la que probablemente sea la forma más equilibrada de todas: el círculo. También sirvió de inspiración el Renacimiento del norte de Italia y la ciudad italiana de Urbino, que da nombre a la colección. El especial grosor de las paredes de las piezas transmite una delicada ligereza que contribuye al disfrute cotidiano.























