Por encargo de Peter von Biron, duque de Kurland, se creó en Berlin , hacia 1790, siguiendo la nueva estética, una serie de formas estrictamente neoclásicas que se convertiría en un icono de la Fábrica Real de Porcelana Berlin : KURLAND. Su diseño es un homenaje a los ideales y las formas del mundo antiguo. La sobriedad, la austeridad y la simetría se unen para crear una forma noble, compacta y atemporal: probablemente la colección de porcelana más importante del clasicismo.




















