Un juego de luces y sombras, superficies lisas y texturas aterciopeladas: la belleza de KURLAND BLANC NOUVEAU se puede apreciar con los ojos cerrados y, ya sea en blanco puro o con una exclusiva pintura a mano, se convierte en un placer para los sentidos. Con motivo del 250.º aniversario de la Real Fábrica de Porcelana de Berlín, el diseñador jefe Thomas Wenzel creó esta colección y permitió disfrutar de una nueva forma del icónico relieve KURLAND, que existe desde 1790: para resaltar el relieve con la máxima perfección, se retira el esmalte a mano.

























