EL W16 MISTRAL «BLANC ÉTERNEL»
Gracias a Bugatti Sur Mesure, la forma escultural del Bugatti W16 Mistral se convierte en un lienzo único, marcado por las formas de expresión más exquisitas de la creación artística y la perfección artesanal. Como pieza única que aúna la precisión del diseño digital con una meticulosa artesanía y los conocimientos técnicos centenarios de la Real Fábrica de Porcelana de Berlín, el W16 Mistral «Blanc Éternel» encarna esta filosofía a través de su diseño único y extraordinariamente refinado.
La historia de «Blanc Éternel» comienza hace 15 años y supone un hito decisivo en la historia moderna de Bugatti. En colaboración con la Real Fábrica de Porcelana de Berlín, Bugatti creó «L’Or Blanc», una versión del Veyron Grand Sport inspirada en la porcelana y una de las primeras manifestaciones del enfoque altamente personalizado de la marca en lo que respecta al diseño de automóviles.
Exactamente quince años después, Bugatti y KPM Berlin retoman esta historia compartida para poner el broche final a la era del W16. Sin embargo, en lugar de adoptar la famosa estética de la línea «Reflection», los equipos de diseño quisieron llevar el concepto un paso más allá: rinden homenaje a sus orígenes y, al mismo tiempo, muestran cómo ha evolucionado el proceso de diseño en Bugatti.
«El W16 Mistral “Blanc Éternel” es de una belleza tan extraordinaria porque cada línea y cada material cumplen una función. Nuestras exigencias para este encargo único nos han llevado a profundizar en la esencia del Veyron Grand Sport «L’Or Blanc» y a continuar el siguiente capítulo de esta colaboración a través del lenguaje de diseño totalmente digital del W16 Mistral. Para hacer realidad este concepto, fue necesaria una estrecha colaboración entre nuestro equipo de diseño de Bugatti en Berlín y los expertos y la dirección de KPM. «Blanc Éternel» rinde homenaje a la historia de Bugatti sin dejarse limitar por ella, y combina nuestro legado con el gusto personal de una forma totalmente nueva. Esa es la belleza de «Sur Mesure»: crear algo auténtico y atemporal que no podría pertenecer a nadie más».
– Frank Heyl, director de diseño de Bugatti
Unas delicadas líneas negras trazan el diseño digital subyacente de la superficie del W16 Mistral, fluyen por la carrocería y revelan la lógica geométrica que se esconde tras su forma aparentemente natural. En esta maravillosa danza entre el diseño y la dualidad, el marcado contraste entre el blanco y el negro refleja el claro lenguaje visual del modelado digital, mientras que el nombre «Blanc Éternel» evoca tanto la belleza eterna de la porcelana de un blanco puro como el lugar que ocupa el W16 en la historia de Bugatti.
La obra resultante supone un digno colofón a una era incomparable de la ingeniería automovilística. El Veyron 16.4 consagró al W16 como un icono del mundo del motor; el W16 Mistral encarna su última expresión para la carretera. A través de «Blanc Éternel», se unen el inicio y el punto álgido de este viaje mediante un homenaje conjunto al diseño, la artesanía y la porcelana.
El resultado es una composición de pintura compleja que requiere mucha paciencia y una intuición especial para saber cómo debe discurrir cada línea a lo largo de la forma tridimensional del vehículo. Aunque la creación digital del diseño haya cambiado la concepción del vehículo, su realización física sigue basándose en la destreza y el criterio de los artesanos de Bugatti.
«La combinación de la delicada porcelana y la potencia sin concesiones de un hiperdeportivo volvió a suponer un extraordinario reto creativo. Con el máximo esmero y precisión, los detalles de la carrocería y los elementos decorativos del «Blanc Éternel» se han fabricado con gran delicadeza. El acabado de un material tan delicado para su uso en un vehículo de esta categoría de prestaciones constituye una notable proeza artesanal».
– Thomas Wenzel, director creativo de KPM

Los detalles de porcelana, creados en colaboración con KPM, aportan toques de un blanco impecable a la composición general. Se encuentran en numerosos puntos de la carrocería, entre ellos el emblema EB, las tapas del depósito de combustible y del aceite, así como dos inserciones integradas en el capó con el logotipo de KPM Berlin : el cetro real.

También en el habitáculo, la porcelana desempeña un papel fundamental en la experiencia de conducción: se trata de un material con el que los ocupantes interactúan físicamente cada vez que acceden al habitáculo. La cubierta de los altavoces, dos inserciones en los reposarrodillas, el revestimiento de la palanca de cambios, una inserción en la consola central y los botones de los elevalunas están fabricados en porcelana de gran valor, complementados con elementos del mismo material integrados en todo el exterior.
Con motivo de la renovación de su colaboración, KPM y Bugatti han creado además una colección limitada de porcelana denominada «Blanc Éternel», inspirada en el exclusivo W16 Mistral. La colección incluye el «To-Drive Cup» y el icónico «Aviator Cup» de KPM en dos tamaños, y está limitada a 1.000 ejemplares hechos a mano, cada uno de los cuales expresa la búsqueda común de la precisión, la pureza y el diseño atemporal que caracteriza a ambas marcas.
«Me siento orgulloso y emocionado de que, tras 15 años, esta colaboración haya vuelto a unir dos de mis mayores pasiones: la porcelana y los automóviles. KPM y Bugatti representan la fusión perfecta entre la artesanía magistral y la excelencia técnica. Dos casas excepcionales, unidas por la búsqueda común de la perfección, que ha cobrado vida en una extraordinaria obra de arte automovilística».
– Jörg Woltmann, propietario de KPM



























